Cuatro
canciones inéditas sobre aquella guerra civil
El 18 de julio
de 1936 una parte del ejército español se levantó en armas contra el Gobierno
legítimo de la Republica, provocando tres años de cruel guerra civil, a los que
siguieron casi cuarenta de dictadura.
Aparte de su
significado histórico y político, la guerra que siguió a aquella sublevación de
hoy hace 78 años, supuso para una gran mayoría de españoles un profundo y
doloroso drama, íntimo e ideológico, personal y colectivo, que aún hoy conmueve.
Cuando en 1991
afrontamos la preparación del capítulo dedicado a la música de la guerra civil de la serie “España en solfa”, que dirigíamos para TVE Herminia Bevia, Antonio Resines y yo mismo, pensamos
que esa emoción conmovedora de aquellos hechos podía ser expresada por medio de
canciones.
El resultado
fueron las cuatro canciones que cuelgo ahora en este blog (que hasta ahora
habían permanecido inéditas, fuera de la emisión de la propia seria), con las
que sustituimos el habitual texto histórico que contextualizaba el tema musical
que protagonizaba el capítulo. En su escritura utilizamos de vez en cuando
tanto algunos versos sueltos del riquísimo Romancero a que dio lugar la
contienda como ciertas frases melódicas del no menos importante cancionero de
la guerra. Como se puede ver, contamos con una buena cantidad de amigos que se
prestaron desinteresadamente a ayudarnos.
Dado que sólo
conservo los audios de aquellas canciones, y no las visualizaciones con
imágenes a que dieron lugar en el programa, me he permitido colocar nuevas
ilustraciones son la pretensión de que refuercen el sentido de las canciones.
No hubiera sido posible sin la existencia del abundantísimo archivo fotográfico
de la guerra, especialmente de las fotos de Robert Capa, al que pertenecen todas
las imágenes de la cuarta canción, “La
derrota”, Agustí Centelles, Gerda Taro y David Seymour, “Chim”.
Trascurridos ya 78
años de aquel golpe militar, resulta doloroso e indignante que aún haya
españoles que sigan sufriendo sus consecuencias. Más de 100.000 víctimas de la
represión franquista todavía permanecen desaparecidas, enterradas por las
cunetas y campos de España, sin que sus familias hayan podido recuperar sus
cuerpos ni llorar sobre sus tumbas.
Vayan, pues,
estas canciones en su memoria; queriendo recordar con ellas que un país no
puede quedar realmente curado de tan dramáticas heridas mientras continúe esa
injusticia. Mientras los vivos no puedan enterrar a sus muertos y descansar.
1936.españa.1939
Letra: Antonio Gómez
Música: Antonio Resines
Arreglos: Judas Sanz y Antonio Resines
Cantan: Antonio Resines, Luis Pastor, Vainica
Doble, Javier Batanero y Ricardo Solfa.
martes, 4 de junio de 2013
Vainica Doble. El vitriolo de la inocencia
Desde su misma irrupción en la canción
española en 1971 con su primer disco, Vainica Doble, Carmen Santonja y Gloria
Van Aerssen, ocuparon un espacio único en el panorama de la música española.
Sus composiciones, las letras aparentemente ingenuistas de Carmen y las
melodías primarias, pero nada simple, que aportaba Gloria, y la interpretación
que de ellas hacían, tan ajustadas a esa falsa inocencia, eran bajo una
apariencia inocente auténticas cargas de profundidad contra la moral, las
costumbres y los usos sociales de la España de entonces, que venía de antes y
que continuarían después de que acabara la dictadura. Es decir, constituían un
ataque en toda regla a uno de los pilares fundamentales del pensamiento
reaccionario: el control ideológico y espiritual, y por tanto social, de las
personas.
Eso les valió ser una especie de puente
entre dos maneras complementarias de entender la canción sin se ninguna de
ellas: la de los cantautores clásicos y la de las nuevas generaciones, mucho
más jóvenes que ellas, que afrontaban la música desde unos presupuestos más
lúdicos y libertarios.
Pese a su especificidad, puedo dar fe
del cariño y la admiración de esos que he llamado cantautores clásicos, aunque
sin duda fueran los menos clásicos de los cantautores los que más sentían esos
sentimientos hacia ellas. Lo que aquí se reproduce es buena prueba de ello.
Escribí poco sobre ellas, y aquí
reproduzco la reseña de uno de sus discos que se publicó en EL ECO DE CANARIAS.
Lo que sí creo que tiene interés,
faltaría más, son las canciones que acompañan este texto. La primera de ella ya
formaba parte del recital “Cantar en Madrid”, del que ya colgué la segunda
parte completa, emitida en 1984 en el programa de TVE “La buena música / Más o
menos nuestro”, pero como el chivato de youtube me dice que la segunda parte del
concierto, en la que iba la canción, se ha visitado bastante menos que la
primera, por lo que creo que merece la pena recordarla. La he aislado y la
vuelvo a colgar hoy. El tema es “Taquicardía” y el grupo acompañante en
instrumentos y voces está formado por Pablo Guerrero, Juan Alberto Arteche,
Luis Pastor, Javier Bergia, Hilario Camacho y Antonio Resines.
La segunda es inédita. Apenas una
anécdota en su carrera, pero inédita. En 1990 Antonio Resines y yo estábamos
haciendo para TVE la serie “España en solfa”, en la que intentábamos contar la
historia de la música popular española. Para el capítulo sobre las canciones de
la guerra civil pensamos que las partes que contaban la guerra en sí misma no
se explicara a través de la típica voz en off, sino con canciones originales.
Pedimos a Gloria y a Carmen que cantaran una de ellas, y sin dudarlo lo
hicieron, por mucho que se saliera de su estilo y de su temática y que, además,
no estuviera compuesta con ella. Cuando consiga sincronizar el sonido y la
imagen del programa, que de momento tengo cada cosa por su parte, colgaré
aquí , pero de momento le he puesto unas fotos al minuto de canción que interpretaba sobre todo Gloria y aquí os la dejo.
EL ECO DE CANARIAS. 20 diciembre 1981.
Realmente Gloria
Van Aersen y Carmen Santonja constituyen un dúo insólito, que se resiste a ser
incluido en cualquier estilo o clasificación. Su música es como un juego de
máscaras en el que nada es lo que parece ser. La inocencia es dinamita y la
suavidad difamación. Las canciones de Vainica Doble son un constante enfrentamiento
de mundos dispares, de maneras de concebir el mundo. Un alegato permanente
contra el machismo, el sexismo. la incultura y esa maldita manía por cargarse
lo mejor que hay en el ser humano: el amor.
Pero que no se
crea ingenuamente que esa actitud viene envuelta en un continente convencional
y discursivo; de ninguna manera; si hay algo que hace especialmente valerosas
las canciones de Carmen y Gloria es que son profundamente originales y divertidas.
Y en eso radica su permanencia por encima de las modas. Vainica Doble ya no son
dos muchachas, y lo saben, y no juegan a nuevas olas ni ningún otro artilugio
para triunfar. Claro está que tampoco lo necesitan, entre otras cosas, porque
es de suponer que eso del triunfo les debe preocupar bastante poco, al menos sí
entendemos el triunfo como un resplandor espontáneo que llena la bolsa de
dinero en pocos meses y luego te permite vivir de las rentas durante el resto
de la vida.
Hay en el
quehacer artístico de Vainica Doble algo más profundo y permanente. Una comprensión
de la canción como un vehículo de comunicación maduro y lúdico, profundo y
divertido. Por eso, cuando juegan la baza de la nostalgia, en Ser un Rolling Stone, lo que hacen en
realidad es ponerse, y ponernos a nosotros, frente a las vivencias y angustias
y esperanzas de toda una generación. Y cuando hablan de Madrid, en «crónica
madrileña», rompen en mil pedazos la tarjeta postal del convencionalismo,
incluso del «convencionalismo progre».
Por cierto, que
este es el segundo álbum que editan en el sello Guimbarda, y eso en ellas, que
hasta ahora habían grabado cada uno de sus tres álbumes anteriores en un sello
distinto, es todo un triunfo. Tal vez es que hayan encontrado alguien que sabe
lo que hacen y pretenden. Felicitémosle también a él, porque este último disco
de Vainica Doble es toda una gozada. (“El
Tigre del Guadarrama”. Gimbarda. 1981)
miércoles, 10 de abril de 2013
Cantar en Madrid. Grabación festival de cantautores
(1984)
Una amiga, cuyo
nombre callo, pues me podría quitar protagonismo, me alegró el día hace poco
pasándome las grabaciones de un par de los programas que en la segunda mitad de
los años 80 realizamos para TVE Antonio Resines y yo. Una alegría que espero
sea la vuestra cuando le deis al play, porque pienso que hay en ellos algunas
cosas irrepetibles de algunos de los cantautores que merecen la pena verse.
Cuando en 1983
regresé a Madrid después de una estancia de seis años en Canarias me encontré
casi sin comerlo ni beberlo, por gracia de los viejos amigos que me enchufaron,
ejerciendo de crítico, mejor comentarista, en EL PAÍS, y a cargo de un programa
televisivo en el que podíamos hacer lo que quisiéramos el Resi y yo.
También por aquellos
tiempos Elisa Serna estaba comiéndonos el coco a unos cuantos viejos colegas
para poner en pie una Asociación de la Música Popular desde la que se
defendiera, analizara y difundiera la canción entendida como una forma de arte
y de cultura, una vez fracasada la intentona de crear un sindicato de músicos
durante la primera transición. El plan era ambicioso, y con su habitual
capacidad de convicción Elisa consiguió rodearse de un buen grupo de amigos,
periodistas y creadores. Fernando González Lucini, en cuyo blog ofrece buena
información sobre este tema y del que le pedido prestadas agunas ilustraciones,
que ejercía de Vicepresidente, Víctor Claudín, Claudina Gambino, Raúl Ruiz,
Jorge Morgan (seguro que me olvido a alguno), y como era lógico, una buena
parte de los cantautores que deambulaban por Madrid, entre los que figuraban la
mayor parte de los que actuaron en el concierto que cuelgo.
En aquellos momentos
de retroceso de la canción de autor, de su influencia y consideración, la
experiencia duró poco, pero dio tiempo para hacer algunas cosas meritorias. Se
publicó una revista (“Música Popular”), se editó un libro colectivo (“Pueblo
que canta”), se grabó el primer disco del grupo Mosaico, en el que estaban,
entre otros, Eliseo Parra y Luis Guti Salamanca, dedicado a Agapito Marazuela,
y se organizaron seminarios varios.
Para presentar la
asociación en público se decidió tocar a rebato y reunir a los más importantes
cantautores, folkies y algún flamenco (no pongo la nómina completa porque está
en la crónica) y organizar con ellos un concierto en el que pudieran mostrar su
trabajo en aquel momento y dar por muerto el tópico del cantautor con sillita,
aporreador de guitarras de palo. Finalmente el concierto colectivo tuvo lugar
en el Teatro Alcalá Palace de Madrid con lleno hasta la bandera y con unos
resultados artísticos a mi parecer más que destacables.
Coincidió el recital
con el inicio del trabajo de Resines y mío en televisión, y decidimos que esa
podría ser nuestra primera grabación. Le encargamos la realización a Emilio
Arribas, camarada y amigo con el que ya había trabajado en TVE en Canarias,
luego pensamos en El Cubri (Pedro Arjona y Felipe Hernández Cava entonces) para
que hicieran el diseño gráfico, se presentaron las cámaras en el Teatro y lo
grabaron. Aquí os ofrezco el resultado, aunque sea limitado, pues, dada la
cantidad de participantes y su duración, el recital se dividió en dos programas
y de momento sólo he encontrado el primero. Quedan fuera, pues, todos los que
se citan en la crónica y no están incluidos en este CANTAR EN MADRID, que es
como se llamaron recital y programa. Como nuestra responsabilidad se redujo a
decidir grabarlo, elegir al realizador y a los dibujantes y, todo lo más,
seleccionar el orden de las actuaciones, puedo alabarlo sin tapujos.
Visto ahora, me llama
la atención en primer lugar la excelencia de la realización de Emilio, sobria y
directa, que demuestra comprensión de las canciones, respeto al cantante y
sensibilidad. Incluso cuando superpone
imágenes, algo que en general no me parece recomendable, sirve para darle
sentido a la interpretación. El ejemplo más notable me parece el plano único en
que está grabada “Evohe”, encuadrado desde el punto de vista de un espectador
de la primera fila, lo que permite destacar el entendimiento y la simpatía que
hay entre Pablo y Luis.
Me parecen igualmente
adecuados los dibujos del Cubri, animados por un profesional de la casa, que
igualmente intentan destacar algún elemento metafórico sobre el cantante
correspondiente.
Y ya como conclusión,
creo que quedaron en el programa algunos momentos “únicos” de la canción
popular de aquellos momentos que sólo se pudieron ver en la emisión y que asi
se pueden recuperar. Me refiero, por ejemplo, al dúo de Luis y Pablo, a “El
largo viaje” de Hilario acompañado al piano, de manera excepcional y por única
vez, por Antonio Resines, aunque apenas se le vea, a Javier Bergia
interpretando sus primeras canciones cuando aún no había grabado ningún disco,
o a la excepcional actuación de Pablo con la Orquesta de las Nubes (con Pedro
Esteban a la percusión, Miguel Herrero y Suso Saiz en las guitarras, y no sé si
era Javier Paxariño el de los vientos, un periodo de la obra de Pablo del que
no sé si hay muestras grabadas y que sólo es equiparable en su carácter de
música popular de vanguardia con los Lekeitios de Mikel Laboa, quedándonos en
la península ibérica. Cerraron Vainica Doble, de las que tampoco se encuentran
demasiadas grabaciones de actuaciones por la red (apenas veo tres en las que
aparezcan cantando en directo). Cantaron “Taquicardia”, el tema que daría
título a su siguiente álbum que aún no se había publicado, y para acompañarlas
se reunió un auténtico supergrupo, que durante unos días se reunió en la casa
de Gloria para preparar el arreglo, que también se llevó al disco. Están en él
Antonio Resines al bajo, a la guitarra Juan Alberto Arteche (al que veréis
omnipresente en el recital, pues acompañó a unos cuantos), e Hilario Camacho,
Luis Pastor y Pablo Guerrero haciendo voces junto a todos los demás. Al final
se va incorporando el elenco entero. Por cierto, a Gloria aquella noche le
robaron el abrigo de piel de entrecajas. O lo perdió, que nunca se supo.
Antes de las canciones,
reproduzco la crónica que publiqué en EL PAÍS. Para poner en contexto los
vídeos y, sobre todo, para que lo leáis, que os conozco. Aunque seguro que
alguno/a se lo salta.
¿Dónde están los
cantautores?
EL PAÍS. 29 MAR 1984
Con el título Cantar
en Madrid se presentó anteayer la Asociación de la Música Popular en el teatro
Alcalá Palace de Madrid, en un concierto de casi cinco horas de duración, en el
que se reunieron una buena parte de los cantantes que a lo largo de los últimos
15 años han venido realizando en esta ciudad un trabajo musical encaminado a
crear una canción adulta que fuera reflejo de lo que sucedía a su alrededor y
expresión personal de ese mundo y los sentimientos que generaba. Una canción en
muchos casos limitada por una excesiva contextualización social o política, que
se ha visto obligada a afrontar la crisis de la transición, que ha afectado a
unos y otros de muy diferentes maneras pero que encontró en el lleno del teatro
la confirmación de que no es una canción muerta, sino en trance de evolución y
maduración. Se juntaron en el acto cantantes de muy distinto origen estético.
Desde quienes han tomado como base de su trabajo raíces folklóricas más o menos
evolucionadas (Mosaico, Julia León, Elisa Serna, Claudina y Alberto Gambino) hasta
los que se han acercado al rock como un lenguaje musical ya universal, que han
adaptado a sus particularidades expresivas (Hilario Camacho, Joaquín Sabina,
Antonio Resines), pasando por los que se han aproximado a formas que tienen que
ver con ciertas cosas de la música repetitiva o el jazz contemporáneo (Pablo
Guerrero), los ritmos latinos y brasileños (Luis Pastor), la música de fusión
(Luis Paniagua) y el flamenco (Manuel Gerena, Pepe Habichuela, Enrique
Morente), sin olvidarse de una buena parte de cantantes, bien más nuevos (Nacho
y Bravo, Javier Bergia y Joaquín Lera), bien más cercanos al concepto
tradicional del cantautor (Raúl Alcover, Juan Velasco, Juan Antonio Muriel), o
quienes hacen un trabajo tan personal que resulta difícilmente encasillable o
definible (Vainica Doble).
En el recital, hubo
indudables momentos de altibajo, aunque el público acogió con similares
muestras de aprobación las actuaciones más diversas. Hubo momentos de especial
emoción y atractivo, que, sólo por resumir, se podrían centrar en la magnífica
actuación de Pepe Habichuela y Enrique Morente juntos y sólo el guitarrista por
su lado, la interpretación conjunta que Luis Pastor hizo con Pablo Guerrero de
una hermosa canción de este último, Evohé, o la brillante actuación de Hilario
Camacho, que se inició con la versión que hicieron el propio Hilario cantando y
Antonio Resines al piano del tema Final de viaje, del primero de ellos.
La nota más destacada
de la noche fue comprobar el grado de evolución en que se encuentra la mayoría
de estos cantantes, unos con mayor profundidad que otros, pero en todos
evidente.
La transformación que
ha sufrido la sociedad española en los últimos años ha afectado especialmente a
aquellos cantantes que más se comprometieron con una actitud cívica que
trasladaron a sus canciones, restando importancia en algunos casos al necesario
valor estético de sus composiciones. Eso condujo a ciertos participantes en el
recital al silencio o a un cierto repliegue en sus actuaciones públicas,
silencio y repliegue al que no son ajenos los medios de comunicación, más
preocupados por potenciar la modas que llegan desde la industria que otras
cosas, y a la propia industria, que si en su día supo aprovechar la popularidad
de estos cantantes, pasó a llevarlos a su nómina de jubilados y descatalogados.
Si bien esto no es cierto para todos -pues algunos han continuado su carrera en
estos años, alcanzando una popularidad de la que antes no gozaban, caso de
Joaquín Sabina, o manteniendo la que siempre habían tenido, como Hilario
Camacho, Vainica Doble y Morente, por ejemplo-, sí puede ser válido para casi
todos los demás.
Aunque no tengo la primera parte del programa, he encontrado en la red un extracto de ella, la actuación de Mosaico, con la que debutaban en público como tal grupo. Parece grabada de la tele y no tiene muy buena definición, pero merece la pena. (Luis, intentaré conseguir la original, que debe estar en los archivos de TVE)